La Casa Gandia Blasco

En 2011, la familia decidió transformar parte de la antigua fábrica textil, ubicada en Ontinyent, en La Casa Gandia Blasco, una
propuesta personal más allá del mobiliario, que abre una reflexión sobre las tramas del vivir y el papel que asume el diseño
en la configuración del mundo que habitamos y las relaciones con las personas y objetos. Residen José A. Gandía-Blasco Canales,
Presidente y Director Creativo del grupo, y sus hijos, Alejandra (Subdirectora Creativa y de Comunicación de la empresa,
Directora Creativa de Diabla) y Álvaro (Vicepresidente de la empresa y Director Comercial).

Tejiendo redes para el liderazgo femenino en la empresa

El éxtasis de la aurora

Uterqüe, The play of light

La Casa Gandia Blasco. Entrevista Houzz TV

75 años de Gandia Blasco Group

CRÉDITOS IMAGEN
Fotografías: © Héctor Campos
Revista: FORBES España

Tejiendo redes para el liderazgo femenino en la empresa

Valor, igualdad y experiencia. El impulso del talento femenino forma parte esencial de la identidad de Gandia Blasco Group.

 

En compromiso con la equidad y la diversidad, seguimos esforzándonos por abrir nuevos caminos que sirvan para potenciar el avance profesional y las competencias de la mujer de forma transversal en la empresa. Por ello, desde Gandia Blasco Group y a través de la labor de nuestras marcas promovemos el trabajo en un entorno en el que todas las personas profesionales puedan desarrollar su trayectoria independientemente de su género o contexto personal.

 

Hablemos de cifras: el 49% de nuestro equipo son mujeres, un porcentaje que sube al 50% cuando hablamos de las posiciones directivas. Alejandra Gandía-Blasco, subdirectora creativa y de comunicación de Gandia Blasco Group y directora creativa de Diabla, y Mapi Millet, directora creativa de GAN, ejemplifican la relevancia del liderazgo femenino en nuestra compañía. Una empresa familiar en cuya evolución, crecimiento e internacionalización las mujeres han tenido un papel clave y estratégico.

 

Hemos tenido la oportunidad de hablar de nuestra filosofía corporativa, en las páginas del especial FORBES, un medio comprometido con el talento femenino, altavoz para destacar la capacidad de las mujeres de liderar el crecimiento y el cambio positivo en todas las esferas de la empresa.

 

«El equipo de GAN está formado principalmente por mujeres. Siempre hemos tenido poder e independencia para tomar decisiones de manera que no hacemos un esfuerzo especial por alcanzar algo que, por suerte, ya tenemos. Lo que sí procuramos siempre es que a nuestro alrededor se genere una energía de apoyo mutuo que permita a todas las mujeres con las que trabajamos desarrollarse y seguir creciendo profesionalmente, sobretodo las más desfavorecidas. Por eso nuestro proyecto de desarrollo de la mujer rural en India, la GAN Women Unit es tan importante para nosotras.»

 

Mapi Millet

 

«La clave para mantenerse como referencia del diseño, creo que depende de la filosofía empresarial, del capital humano, la personalidad de quien dirige las marcas, de los diseñadores con quienes eliges colaborar, y por supuesto del esfuerzo de todo el equipo para lograr los objetivos propuestos. Es un largo camino, no hay que perder la pasión, hay que creer firmemente en lo que haces. Cuando todo eso confluye transmites unos valores que van más allá de los productos diseñados.”

 

Alejandra Gandía-Blasco

BACK TO TOP

CRÉDITOS IMAGEN
Diseñador de moda: Juan Vidal

El éxtasis de la aurora

El joven diseñador de moda Juan Vidal eligió uno de los espacios de La Casa Gandia Blasco para fotografiar su nueva campaña de otoño-invierno: El éxtasis de la aurora.

 

“Creo que es la simbiosis perfecta entre ambos mundos, tiene la majestuosidad de la fábrica y la intimidad de la vivienda… es una transición, un túnel aséptico y blanco en el que el muro y el textil se dan de la mano, a parte por su luz.”

 

Juan Vidal

BACK TO TOP

CRÉDITOS IMAGEN
Fotografías: © Uterqüe

Uterqüe, The play of light

Pasión por la moda

 

Uterqüe, la marca de moda Premium del grupo Inditex, se alió con el diseño y la arquitectura de La Casa Gandia Blasco en su campaña de comunicación The play of light, e incluyó la colección de ropa Ready to wear que ensalzó la calidad de sus materiales y el cuidado por los acabados.
La luz natural y los espacios diáfanos del edificio industrial de La Casa Gandia Blasco construido en 1940, fueron el escenario perfecto para la escenificación de The play of light.

BACK TO TOP

CRÉDITOS IMAGEN
Fotografía: © Paula G. Furió
Artículo: Pepa Casado D'Amato
Plataforma online: Houzz TV

La Casa Gandia Blasco. Entrevista Houzz TV

Una fábrica reconvertida en una casa abierta para todos

 

Esta vivienda es el estandarte de la empresa Gandia Blasco, reconocida por su mobiliario de exterior contemporáneo.

 

Gandia Blasco es hoy en día una conocida (y reconocida) empresa de mobiliario de exterior que, sobre todo, ha conseguido poner de relieve la calidad del diseño español a nivel internacional. La marca comenzó su andadura durante la posguerra española con la producción de mantas. En los años 90, con el relevo generacional, Gandia Blasco lanzó Na Xemena: una exitosa colección de mobiliario de exterior que marcó la personalidad de la marca hasta el día de hoy. Desde entonces, a la producción textil se le ha unido la fabricación de mobiliario de exterior con perfiles de aluminio y en colores blancos; sello de identidad de la casa.

 

En 2011, la familia decidió transformar parte de la antigua fábrica textil, ubicada en Onteniente, en La Casa Gandia Blasco: un lugar a mitad camino entre vivienda familiar y espacio-concepto de la marca. José A. Gandía-Blasco Canales, Presidente y Director Creativo, y sus hijos: Alejandra (subdirectora creativa y de comunicación y directora creativa de Diabla) y Álvaro (vicepresidente de la empresa y director comercial), nos abren las puertas de su casa y de una parte muy importante de su vida.

 

Quién vive aquí: José A. Gandía-Blasco Canales y sus hijos, Alejandra y Álvaro.
Situación: Onteniente.
Superficie: 750 metros cuadrados repartidos en cinco plantas. La superficie es de 7.000 metros cuadros y el patio de 1.500 metros cuadrados.
Dato curioso: la vivienda se rehabilita a partir de una antigua fábrica textil de los años 40 y 50, y mantiene su estructura interior y altura.

 

Desde su fundación, en 1941, Gandia Blasco ha sido un empresa familiar y así se mantiene hasta el momento. José, Alejandra y Álvaro, comparten su día a día de trabajo y se mueven constantemente entre Onteniente, donde se ubican las oficinas, Valencia y su planta de producción en Bocairent.

 

Hace algunos años, trasladaron la casa familiar a la antigua fábrica. Éste suele ser el espacio de encuentro durante los días laborables. El edificio, que no ha perdido su encanto industrial, se ha convertido en un lugar donde reina el blanco y los aires mediterráneos. El punto sobrio y moderno que marca el estilo de Gandia Blasco se ha trasladado también a esta vivienda.

 

Nos os perdáis el reportaje completo

BACK TO TOP

CRÉDITOS IMAGEN
Fotografías: © Anna Casanova
Catering: Zoco Cuina Urbana

75 años de Gandia Blasco Group

Una mágica velada durante la cual Gandia Blasco Group celebró su 75 aniversario en la sede de Ontinyent. Trabajadores, amigos, colaboradores y proveedores disfrutamos de una noche inolvidable en el Patio de La Casa Gandia Blasco, entre anécdotas y recuerdos, para festejar la trayectoria de la empresa valenciana, fundada por José Gandía Blasco en 1941.

 

Efemérides que recordamos con las divertidas fotos que disfrutamos en el photocall de fondo marino al ritmo de la banda de jazz que tocó en directo. Pero para Gandia Blasco Group no han dejado de abrirse nuevos horizontes. Fieles a su espíritu creativo, este año la empresa se ha atrevido con el lanzamiento de una nueva marca para vivir al máximo el exterior, DIABLA, que nace de la constante relación de la empresa con jóvenes creativos.

 

En los años 90, José A. Gandía-Blasco Canales redefinió la estrategia empresarial y creativa de la compañía haciendo del diseño y la innovación el leitmotiv que definió el estilo propio de Gandia Blasco Group. Expresión de la personalidad de José y sus raíces mediterráneas, que se fueron convirtiendo en el valor diferencial de la empresa, junto a Sergio Pastor, Director General de la compañía y todo un equipo de personas muy involucradas. La tradición textil continuó con la creación de la marca GAN, dirigida unos años después por Mapi Millet, ella marcó la identidad de GAN.
La marca indoor de Gandia Blasco Group sigue creciendo en todo el mundo.

 

75 años después, 3 generaciones continúan en Gandia Blasco Group, José y sus hijos Álvaro, Director Comercial y Vicepresidente de la empresa, y Alejandra Gandía-Blasco, Subdirectora Creativa y de Comunicación y Directora Creativa de Diabla, junto a un gran equipo dirigido por Sergio Pastor, Director General y Mapi Millet, Directora de GAN. Personas que junto a colaboradores y amigos confían y creen en el proyecto. Pese a haber crecido, continuamos fieles a nuestros valores originales, sin olvidar nuestras raíces, manteniéndonos como un referente internacional del sector de mobiliario de exterior pero sin dejar de reinventarnos constantemente.

BACK TO TOP

La vida y sus tramas

Espacio real y metáfora

Casa de la inspiración

Casa de la memoria

Dime cómo es tu jefe y te diré qué empresa eres

Casa de la identidad textil

Casa del conocimiento compartido

Casa del diseño

Casa de la amistad

TEXTOS
La vida y sus tramas.
Escrito por Matilde M. Oriola.

La vida y sus tramas

A la Casa Gandia Blasco se puede llegar por caminos diferentes. Comenzar por el relato de los hechos concretos: fechas que han dado un vuelco al destino de la empresa, piezas que han marcado un hito en el hábitat, alfombras que han roto clichés, muebles que han borrado la línea divisoria entre interior y exterior. Sería un viaje a través de las colecciones, del mobiliario a las alfombras GAN, un repaso a fondo de una pieza a otra, así hasta dar con la chaise-longue más cómoda del catálogo. Extenuados por el largo trayecto, nos tumbaríamos bajo un pino a orillas del Mediterráneo para sentir en la piel la quinta esencia de esta Casa.

 

O bien dejarnos de tantos rodeos y entrar a la Casa Gandia Blasco sin llamar al timbre, ir directamente a su metabolismo para investigar qué clase de combustible alimenta su motor.
¿Osadía?, ¿idealismo?, ¿convicción?, ¿tozudez? Del capital humano se puede decir que no responde a una plantilla de empleados al uso sino a individualidades que creen en el equipo, probablemente vía afinidades electivas y autoselección. Más que la coincidencia en una misma empresa lo sorprendente es que comparten la misma visión de la empresa. No es muy normal que estas cosas sucedan pero Gandia Blasco de normal tiene poco. Es una entre un millón. No esperes una casa prefabricada.

BACK TO TOP

TEXTOS
Espacio real y metáfora.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Espacio real y metáfora

Ahora que nos hemos instalado a vivir en la interfaz de los dispositivos móviles conectados a la Red Ilimitada podemos preguntarnos si tiene sentido volver a una escala que podamos tocar con las manos, un territorio al que podamos llamar casa.
Un sitio con los olores y rugosidades del mundo real, que integre los escenarios de la vida en todo su alcance. Un espacio que en vez de fragmentar haga compatibles los vínculos físicos, afectivos, lo funcional y lo laboral. Y donde podamos acaso proyectar también los significados más recónditos del hogar. ¿Estamos dispuestos a trascender asuntos como estilo, decoración o tendencia para profundizar en cómo queremos vivir? ¿Podemos imaginar un concepto de casa – vida donde todo encaje?

 

La Casa Gandia Blasco se presenta como un lugar real y a la vez metafórico. Es una propuesta personal más allá del mobiliario, que abre una reflexión sobre las tramas del vivir y el papel que asume el diseño en la configuración del mundo que habitamos y las relaciones con las personas y objetos. La Casa debe tener en cuenta la reciprocidad entre la esfera de lo privado y lo social, así como la necesidad de afrontar argumentos de peso, identidad, convivencia, cultura, aprendizaje, conocimiento, negocios, realización personal. Por supuesto, esta Casa no está en venta. Es una invitación a replantearnos de arriba abajo el tema y apuntar soluciones que aligeren nuestra existencia y nos faciliten la experiencia de la plenitud y la Belleza. A rebajar siempre estamos a tiempo.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa de la inspiración.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa de la inspiración

Na Xemena

 

¿Hemos mencionado Na Xemena en algún lugar? Probablemente se ha dicho mucho de esta pieza arquitectónica situada en lo alto de un cerro frente al mar, en la isla de Ibiza. Es la casa de José A. Gandía-Blasco Canales, aunque es más que eso: Na Xemena es la clave para entender esta historia. Hacemos un viaje iniciático que cierra el círculo de principio a fin. Volvemos al principio. Ocurrió por casualidad, una idea peregrina: construir unos muebles de terraza aprovechando perfiles de aluminio para ventanas. Un invento casi en formato DIY, hágaselo usted mismo, la falta de dinero espolea la imaginación.

 

Corría 1996, la oferta para exterior acababa en el tresillo de mimbre; había que improvisar algo acorde con la rehabilitación de la casa. Aquel experimento acabó con el triple salto mortal sin red de una compañía que de las mantas se aventuró al mobiliario de exterior. La mini colección Na Xemena con el tiempo se convirtió en buque insignia y objeto de culto. El destino siempre encuentra la manera de cumplirse (y sorprendernos).

 

Esta casa representa la cultura estética, conceptual y espiritual de Gandia Blasco, dejando en el aire reminiscencias del origen, la brisa de un mar atávico cuna de civilizaciones. Una manera personal de entender la mediterraneidad, la comunión con la Naturaleza, la sensorialidad, la luz y un cierto misticismo. Aunque Na Xemena se puede leer como una fábula con lección: sigue tu instinto, hazle caso a tu intuición, cree en tus propios sueños, ellos te guiarán mejor que ninguna brújula. ¿Te ríes? Podemos vivir sin muebles, incluso sin casa. Pero no sin sueños.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa de la memoria.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa de la memoria

Reconocerse en el espejo

 

¿De qué sirve haber llegado a un centenar de países, tener tiendas y showrooms repartidos por el globo si cuando te miras al espejo no sabes de dónde vienes? Si algo tiene siempre presente Gandia Blasco es su biografía. Se reinventó tras una andadura de cuatro décadas (de principios de los 40 hasta finales de los 80) en la fabricación y exportación de mantas de calidad. Con este bagaje le dio una vuelta de tuerca al negocio sin traicionar sus raíces.

 

La apuesta en aquel momento era de alto riesgo: diseño contemporáneo. Fiel a su origen, creó líneas de textiles para el hogar, incorporando el mundo de la alfombra. El énfasis lo puso en la búsqueda de un lenguaje nuevo y personal mediante el buen diseño. A mediados de los 90 la empresa Gandia Blasco debutó por sorpresa en el ámbito del mobiliario de exterior con Na Xemena, una pequeña colección que dejó estupefactos a todos. ¡Nadie la entendió! Pero era cuestión de insistir, insistir.

 

Sigamos ahora con el tema de la memoria y una de las maneras más inteligentes de preservarla: la arquitectura. El edificio sede de Gandia Blasco habla de eso, de expresar los valores mediante la arquitectura. Pero sobre todo habla de la capacidad de detectar esos valores, recuperarlos y potenciarlos. No basta con mirar, hay que saber ver. Y actuar bien.

 

Iniciada su construcción en 1941, en pleno núcleo urbano de Ontinyent, este edificio era percibido –si lo era como el intento de un discípulo del racionalismo de dejar una pieza con carácter en la escuálida arquitectura española de la posguerra. Con la rehabilitación se han puesto alas y pautas de poema visual a una misma ventana que, antes de esta intervención, se repetía sin la menor chispa a lo largo y alto de la fachada. Ahora en cambio excita la curiosidad: algo se está cociendo dentro de la Casa…

 

La simple decisión de ampliar los lados del rectángulo ha reconducido el guión al argumento esencial en la arquitectura, el juego de la luz. La luz es también el pilar sobre el que descansan las narrativas de Gandia Blasco: espacios luminosos y fluidos, líneas esenciales, con alegría, sin severidad. ¿No es precisamente esta concepción vitalista del diseño, y esta manera indolente y risueña de entender la belleza lo que ha hecho de esta marca una de las favoritas en la escena internacional? Pero cuidado, llegar a la simplicidad no es tan simple como pueda parecer. No vale ser simplones.

BACK TO TOP

TEXTOS
Dime cómo es tu jefe y te diré qué empresa eres.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Dime cómo es tu jefe y te diré qué empresa eres

“Pasa, te enseñaré el edificio”, invita José A. Gandía-Blasco Canales, presidente de la compañía. Él es el nexo, hilo conductor entre pasado, presente y futuro. Es un espíritu libre e inquieto.
Un buscador nato, un diseñador de productos y un dibujante de caminos nuevos. Y mejor todavía, nunca da órdenes: “confío plenamente en mi equipo”, afirma. Su estilo de mando es doblemente eficaz, se basa en la confianza en el otro. Seguramente por eso nunca ejerció de abogado tras estudiar la carrera de Derecho. A “José” aquí se le tiene como uno más del equipo. Es una figura que estimula y aglutina, un creativo a su bola, en el fondo. Ahora está ilusionado con las posibilidades de la Casa Gandia Blasco (que, por cierto, contiene en su interior su propia vivienda, unos argumentos dentro de otros a modo de capas de la cebolla).

 

Él es quien nos conduce hasta las tripas de este monstruo dormido hasta hace poco, con más de 6.000 metros cuadrados (cuatro plantas, sótano, semisótano y patio) que ocupa una céntrica manzana en la ciudad. Durante medio siglo el tiempo se ha parado en algunas de las destartaladas naves. Con la rehabilitación La Casa estará lista para contar relatos nuevos. “En estas salas estaban las máquinas”, dice-, “y en aquellas se almacenaban las mantas, se requería mucho espacio”.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa de la identidad textil.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa de la identidad textil

La inteligencia táctil

 

Mientras recuerda esto, una delgada hebra de sol se cuela mágicamente en la penumbra de la estancia. No estamos solos, millones de motas de polvo flotando en la inmensidad del tiempo hablan en silencio. Comprendes entonces que la seriedad de una empresa se mide también por el respeto que muestra hacia su pasado. Los catálogos no suelen recoger instantes así. Quienes han nacido en estas tierras reconocen los olores del procesado de la lana, el algodón, el trapo, los tintes, las montañas y los ríos serviciales cerca. Desde la Edad Media, mucho antes, el alma de esta comarca es textil hasta la médula. O lo era. Lo que queda de eso Gandia Blasco lo protege y estimula. Sin esnobismo, como la cosa más natural.

 

Vivir con la música de los telares como estribillo de infancia te educa sentimentalmente. La familiaridad con las texturas y materias ha desarrollado en Gandia Blasco una inteligencia táctil muy fina. Además, esta empresa sabe reconocer a un buen artesano a la legua. Todo se produce sin salir de casa; la calidad, como la nobleza, obliga. Gracias a esta lógica, el diseño suma categorías de autenticidad y honestidad por lo que supone de apoyo y compromiso con la industria y economía de la zona. La apuesta de Gandia Blasco por la sostenibilidad y lo local viene de lejos, está en su ADN.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa del conocimiento compartido.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa del conocimiento compartido

Alimentar el motor

 

Nos sacudimos la pelusa de otro tiempo adherida al jersey y, de camino al patio, José A. Gandía-Blasco Canales comenta con ilusión el Proyecto. Ha llegado el momento de que la Casa –lugar real y metáfora sea la expresión física y simbólica de los principios que han dado vida y seguirán impulsando la marca. La marca es la Casa. Y eso implica creatividad, movilidad, interrelación, cruce, inventiva, transparencia. Hacer visibles los valores que hay dentro, alimentar el motor.

 

El espacio de oficinas y administración se reubica ahora en una amplia sección de la planta primera, mientras la tercera y la cuarta incorporan nuevas tramas orientadas al intercambio de conocimiento, la investigación y el debate. Encuentros, talleres, exposiciones y workshops conformarán un programa que tiene por objetivo la unión de las ideas con la praxis. No bastan las intuiciones, hay que saber darles contenido y forma, elegir el material y la tecnología, producir el objeto y, por último, saber comunicar su valor distintivo y único en un mundo super competitivo a escala global.

 

Esta iniciativa refuerza la contribución de Gandia Blasco en la creación de nuevas dinámicas industriales, a la vez que impulsa sinergias entre el sector empresarial y productivo, el ámbito de la enseñanza y el mundo de la cultura y las artes. El apoyo al talento emergente -de la mano del Concurso Gandia Blasco- se completa con una propuesta de carácter multidisciplinar. La Casa del Conocimiento es una manera de entender el diseño y trasladarlo a todas las facetas de la vida cotidiana.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa del diseño.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa del diseño

Mapas cruzados de indoor, passdoor, outdor

 

Unifamiliares, prefabricadas, adosadas, desmontables… nos saltamos estereotipos, rigideces y dogmas sobre la casa. Ahora no es momento para una mudanza o un cambio de mobiliario sino para un cambio de perspectiva. En las arenas de este principio de siglo movedizo, ¿es posible un concepto lo bastante sólido para que la casa no se venga abajo?

 

La estrategia conceptual de esta Casa ha sido trasladar el ejercicio de diseño al epicentro mismo del movimiento para conseguir resultados duraderos y estables (no hay que confundir estabilidad con estatismo). Siguiendo esta dinámica identificamos los tres conceptos desarrollados por la Casa Gandia Blasco: Indoor, Passdoor y Outdoor. Es en esta continuidad del espacio donde esta Casa se explica y donde encajan las propuestas de mobiliario. El éxito de una mesa, un banco o una sombrilla abarca más allá del acierto de sus formas.

 

Este sistema de mapas cruzados de la Casa sitúa al diseño ante uno de sus retos más difíciles: ¿dónde acaba la piel interior y comienza la exterior?
Tendremos que revisar los criterios y preguntarnos si al salir de nuestro microcosmos lo que hacemos en realidad no es entrar en un cosmos más amplio, llámese ciudad, campo o Naturaleza. Esta Casa habla de esas relaciones, contextos y de la fluidez de nuestros espacios de vida. De la imposibilidad de congelar el movimiento y la acción.

BACK TO TOP

TEXTOS
Casa de la amistad.
Escrito por Matilde M. Oriola.

Casa de la amistad

El patio, corazón y ágora

 

Tras recorrer las distintas “casas” salimos al patio y entramos en otro sistema. ¿Cómo influye esta gran cuadrícula al aire libre en las dinámicas de la Casa? Basta pensar en la función vital del corazón en nuestro cuerpo. Aunque en otro orden el patio representa la superestructura organizativa, psicosocial y humanista de la Casa. La base para la pluralidad y la convivencia, la “polis” y “civitas” de los clásicos. Pero esta Casa respira en el hoy, crece y evoluciona.

 

Nos recibe Sansón, levantando su corpachón y dándonos efusivos abrazos talla XL (no debe saber que es un perro, y menos aun, de raza San Bernardo). “Sansón, si te pones pesado te ataré”, le advierte José A. Gandía-Blasco Canales. Pero la ley de Murphy al final se cumple; al perro podía salirle mal y le sale. Atado en la sombra del limonero escucha las palabras de su amo, incluso las que no le dirige a él: “Quiero que este patio sea de todos”, – exclama José A. Gandía-Blasco Canales. “¡Guau! ¡Guau!,” -protesta Sansón, como diciendo ¡este patio es mío!

 

Cuando zanjas la disyuntiva entre el tiempo productivo y el lúdico encuentras momento para todo. Aquí se recupera el olvidado arte de la conversación; este lugar remite al ágora de la antigua Grecia, espacio público por excelencia. Agradeces que esto sea un patio real de una casa real de un pueblo real (aunque el país parezca cada día más irreal).

 

El chiringato (acrónimo de chiringuito + gato -el anagrama de la empresa) es el trasunto del patio, trasladado al chill out del jardín o la terraza. Simboliza el espíritu convivencial, supercool, la dimensión profunda del homo ludens. De hecho, en el patio se celebran barbacoas, los medios improvisan platós y en el momento más impremeditado la gente se tira a la piscina. Un limonero, un naranjo y un laurel aquí dan mucho juego. La vida no tiene por qué ser tan complicada.

 

En este patio captas la química de este lugar e intuyes sus infinitas posibilidades. Pero el guión no está escrito, de hecho el relato no acaba sino que empieza aquí. Uno aprende a habitar esta Casa como aprende a vivir en su propia piel. Sin manual de instrucciones, sobre la marcha.

BACK TO TOP