Casa de la inspiración. Ca Na Xemena

¿Hemos mencionado Ca Na Xemena en algún lugar? Probablemente se ha dicho mucho de esta pieza arquitectónica situada en lo alto de un cerro frente al mar, en la isla de Ibiza. Es la casa de José Gandía-Blasco, aunque  es más que eso: Na Xemena es la clave para entender esta historia. Hacemos un viaje iniciático que cierra el círculo de principio a fin. Volvemos al principio. Ocurrió por casualidad, una idea peregrina: construir unos muebles de terraza aprovechando perfiles de aluminio para ventanas. Un invento casi en formato DIY, hágaselo usted mismo, la falta de dinero espolea la imaginación.

Corría 1996, la oferta para  exterior acababa en el tresillo de mimbre; había que improvisar algo acorde con la rehabilitación de la casa. Aquel experimento acabó con el triple salto mortal sin red de una compañía que de las mantas se aventuró al mobiliario de exterior. La minicolección Na Xemena con el tiempo se convirtió en buque insignia y objeto de culto. El destino siempre encuentra la manera de cumplirse (y sorprendernos).

Esta casa representa la cultura estética, conceptual y espiritual de GANDIABLASCO, dejando en el aire reminiscencias del origen, la brisa de un mar atávico cuna de civilizaciones. Una manera personal de entender la mediterraneidad, la comunión con la Naturaleza, la sensorialidad, la luz y un cierto misticismo. Aunque Ca Na Xemena se puede leer como una fábula con lección: sigue tu instinto, hazle caso a tu intuición, cree en tus propios sueños, ellos te guiarán mejor que ninguna brújula. ¿Te ríes? Podemos vivir sin muebles, incluso sin casa. Pero no sin sueños.