MArch en La Casa Gandia Blasco

La gama cromática azules en las colecciones de GANDIABLASCO.

Desde que José A. Gandía-Blasco Canales, presidente y director creativo de Gandia Blasco Group, tomó el mando de la empresa familiar en los años 80, la compañía se ha definido por su compromiso, no solamente con el buen diseño, sino también con el lugar donde todo nació, Valencia, y con las nuevas generaciones.

En Gandia Blasco Group estamos siempre atentos a nuevas voces, a nuevas prácticas y a colaborar y dar impulso a los jóvenes emprendedores. Lo hacemos a través de iniciativas como el Concurso Internacional de Diseño de Mobiliario de Exterior que celebramos cada año (el año que viene ya serán 14 ediciones), implicando nuevos diseñadores en marcas como DIABLA –la línea más casual y atrevida de Gandia Blasco Group–, con las puertas abiertas de la Casa Gandia Blasco, en Ontinyent, una fábrica reconvertida en un espacio donde se comparte el diseño, la historia y los valores de la empresa.

En esta ocasión los alumnos del Máster de Arquitectura, Diseño e innovación MArch Valencia, dirigidos por Fran Silvestre visitaron La casa Gandia Blasco para participar en el workshop que celebran todos los años. El primer día lo dedicaron a visitar nuestra nave en Bocairent, donde conocieron nuestro sistema constructivo con perfilería de aluminio y soldado, con el que fabricamos la mayor parte de nuestras colecciones. También conocieron la empresa Durplastics, dedicada a la fabricación de elementos de polietileno y polipropileno, proveedora de la empresa desde los inicios.

La última visita de los estudiantes fue a La casa Gandia Blasco. Guiados por José A. Gandía-Blasco Canales conocieron la casa que comparte con su familia, destacando algunas inquietudes arquitectónicas y decorativas que forman parte de su característica personalidad, un edificio industrial de los años 40, reformado, cuyos muebles han sido diseñados a medida para cada uno de los espacios.

Durante el mediodía, tras la breve presentación de Gandia Blasco Group por parte de José y Alejandra Gandia-Blasco, los alumnos almorzaron en la bodega de la casa, pero antes de ponerse a trabajar tuvieron tiempo para disfrutar de un chapuzón en la atractiva piscina del patio.

Por la tarde comenzamos el workshop de MArch en La casa Gandia Blasco: los alumnos recibieron una caja que contenía un kit con perfiles de aluminio de distintos tamaños y espesores (el material fetiche de la marca GANDIABLASCO) para que dejaran volar su imaginación y jugaran con ellos. Un juego con el que llegaron a construir objetos de uso y esculturas: maquetas de mamparas, lámparas, sillones, camas, micro arquitecturas… El objetivo fue experimentar sin ataduras, en un espacio que propicia la creatividad.

El segundo día el workshop continuó en las aulas de MArch, donde el grupo escogió la pieza final y la renderizó para contextualizarla y darle el acabado final.

El tercer día del workshop José A. Gandía-Blasco Canales los visitó y seleccionó los mejores proyectos, algunos de los cuales pueden llegar a convertirse en realidad, como sucedió con las lámparas NIT y algunas obras de arquitectura de Fran Silvestre.

En resumen, la experiencia de este workshop fue una forma de experimentar y compartir, creando colectivamente dentro de un espacio inspirador.

¡Hasta la próxima!