IDEAT EN LA CASA GANDIABLASCO

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IDEAT vida contemporánea. N.110 – Julio-Agosto 2014

Para captar el espíritu de la marca española de diseño GANDIABLASCO hay que poner rumbo a Ontinyent, cerca de Valencia (España). Es ahí, sobre los 7.000 m² de una antigua fábrica de la industria textil, que José Antonio Gandia-Blasco Canales, presidente y director de la creación, edita el mobiliario que mejor refleja su estilo de vida. Desde el estudio a los apartamentos privados (¡piscina incluida!), la arquitectura, el mobiliario, los objetos… todo es reflejo del ADN de GANDIABLASCO: mediterráneo, contemporáneo y libre de códigos.

Reportaje Guy-Claude Agboton / Fotos Miguel Tres para IDEAT

Ontinyent, 35.000 habitantes, 27ºC en este radiante día de mayo. Las cinco plantas de la sede de GANDIABLASCO, antigua fábrica de mantas, forman un sorprendente tejido de estilos arquitectónicos. La mitad de los 7.000 m² del conjunto están dedicados a las oficinas, a los estudios, al showroom, a la tienda y a los apartamentos privados. El resto está formado por espacios vacíos de los talleres textiles originales. La fábrica para la producción y el almacenamiento se encuentra a una decena de kilómetros. “Aquí se encuentra el espíritu de GANDIABLASCO. Lo que expresamos a través del mobiliario es una manera de vivir”, sostiene su presidente, José Antonio Gandia-Blasco, quien detesta la palabra minimalismo; prefiere la idea de “lo esencial”, a saber, su visión del modo de vida mediterráneo. José Antonio se instaló aquí hace cuatro años: “No le disgusta trabajar 365 días al año, pues su trabajo es su vida”, comenta.

En la cocina, solo la madera clara de las sillas y de la tabla de cortar aportan color. Todo el resto queda disimulado dentro de los armarios. En el dormitorio, la cama, con vistas al jardín, es una prolongación de una mesa. Remarcamos la obra de Stefan Zweig, El mundo de ayer, crónica de antes de la guerra que nunca leería un hombre que viviese en una burbuja…

La sintonía entre José Antonio y el joven arquitecto Borja García, de 34 años, se desarrolló a partir de la escucha: “las cinco plantas de la casa están unidas por un tramo de escaleras de hormigón sin barandilla en el lado que da al vacío”, afirma José Antonio. El edificio rompe con el cliché del White cube glacial (cubo blanco glacial), particularmente la planta baja, ¡que es una especie de bodega-cocina-salón y pool-house!

José Antonio ya había creado su propio universo para su casa Na Xemena, en Ibiza. Hasta entonces, solo había creado alfombras. Los primeros muebles de exterior que concibió fueron para uso personal y fueron una prolongación de la arquitectura de la casa. Según GANDIABLASCO, su éxito comercial se debió a la ausencia de mobiliario arquitectónico en el mercado de mobiliario para exteriores.

“Na Xemena sigue siendo el paraíso de José Antonio”, explica.

Difundir la cultura de la empresa.

El aire huele a madera de naranjo quemado. Es el padre de José Antonio, 93 años, que dirige la operación paella para quince. Recuerda sin nostalgia la época de las 3.000 mantas fabricadas por semana. Para encontrar la mejor fruta y un buen Boucher es con él con quien hay que ir a hacer la compra. En su compañía saboreamos el socarrat, el suculento fondo caramelizado de la paella y la monjavina, un hojaldre a la canela heredado de los árabes. Para el arte de vivir, las tres generaciones de GANDIABLASCO realmente no necesitan a nadie. José Antonio trabaja desde hace un año y medio con su hija Alejandra, que viene del ámbito de las Bellas Artes. Subdirectora creativa y de comunicación y encargada de Prensa, define la estrategia digital de GANDIABLASCO. “A través del marketing digital, ampliamos la cultura de la compañía, además de nuestros productos. La idea es compartir nuestros intereses acerca de la creatividad y sus formas de expresión”, dice Alejandra. Pero GANDIABLASCO también es un equipo. MapiMillet, directora de GAN (que producealfombras para interior),nos explica que aquí cada uno trabaja de forma autónoma y afirma “crear al tiempo que se divierte”. Ello no quiere decir que todo sea fácil.Nos enteramos de que José Antonio solo ve a Sergio, el Sr. Finanzas, cuando es realmente necesario. Muestras en mano, todos acechan a José Antonio sin seguir ningún protocolo.

En el estudio de creación hay alfombras resplandecientes expuestas como en un caravasar. Se debate, se elige, se trabaja. En otra sala hay prototipos sin acabar, depositados cual archivos. A medida que el día llega a su fin, nos decimos que la coherencia en medio de toda esta profusión de sensaciones viene del apego general a lo que es esencial, fundamental. Aquí no hay demasiado de nada. Ni siquiera espacio. Pues cuando tienes tanto a tu disposición, estás en la posición ideal para reflexionar de manera reposada.